Valores 2.0

Libertad, Paz y Prosperidad

La Venezuela 2.0 es un conjunto de propuestas integradas para construir en nuestra amada tierra el mejor país posible, en términos concretos de libertad, paz y prosperidad.

Libertad 2.0

Un ciudadano es libre cuando tiene la capacidad de decidir qué hacer, sin estar bajo amenaza, siempre y cuando sus acciones no dañen a los demás ciudadanos. Esta es la Libertad 1.0.

Las amenazas sobre las personas terminan generando miedo. Así pues, la diferencia entre poder hacer algo y ser totalmente libre de hacerlo, radica en el miedo. Eres libre de hacer algo cuando puede hacerlo sin miedo porque no hay amenaza. 

En este marco, en la Venezuela 1.0 los ciudadanos no somos libres, tenemos severas limitaciones a ejercer nuestra libertad. En la Venezuela 1.0 puedes decidir, en teoría, caminar por cualquier calle de la ciudad a cualquier hora. Pero no eres libre de hacerlo porque corres el enorme riesgo de ser robado o asesinado en la calle.

La inseguridad y el miedo a sufrir daños en nuestra integridad física y moral motivan el encarcelarnos en nuestras casas para evitar ser víctimas del hampa. Los “toques de queda” implícitos son un patrón de conducta típico de la Libertad 1.0. Este país ha llegado al absurdo de que hasta en un piso 22 se necesitan rejas.

Esa Libertad 1.0, agotada y falsa, debe ser sustituida por la Libertad 2.0, que es plena y sin amenaza de ningún tipo.

En la Venezuela 1.0, un ciudadano que trabaje en una institución pública puede expresar, en teoría, sus diferencias con la línea política del gobierno, pero corre el riesgo de ser despedido. El miedo a perder el trabajo hace que esa persona se autocensure y prefiera no opinar. Esta restricción funciona como un virus que entra en su mente y la controla.

Al ceder ante la amenaza, la pérdida de libertad se contagia.

El contagio de la falta de libertad en muchos casos se debe a la falta de presencia de las instituciones públicas cuando éstas son necesarias para garantizar las libertades, y en muchos otros cuando se extralimitan en sus competencias para restringir directamente las libertades.

Frente a ésto, la prioridad central de la Venezuela 2.0 es garantizar la vida libre de sus ciudadanos.

Es garantizar todas las condiciones para que los venezolanos seamos capaces de decidir qué hacer sin enfrentar amenazas o barreras que nos impidan hacerlo. La garantía de libertad como valor esencial del ser humano implica la actuación eficaz del Estado para eliminar cualquier amenaza contra ésta, pero también implica que el Estado jamás se convierte en una amenaza para la propia libertad.

Paz 2.0

No se puede ser libre en un estado de guerra. Aquí en Venezuela 1.0 no hay oficialmente guerra, pero hay una paz teórica, precaria, mínima.

Las guerras, además de las incuantificables pérdidas humanas y materiales, mantienen a los ciudadanos inocentes en un grado tal de zozobra que les imposibilita ser realmente libres. Al luto por la pérdida de los hijos de la nación se suma a una fuerte incertidumbre de los sobrevivientes, que se imaginan reflejados en el espejo de los caídos.

En la Venezuela 1.0 se pierden más vidas venezolanas que todos iraquíes en la guerra de Irak. Consecuentemente, los venezolanos que vamos quedando vivimos con mayor zozobra que los iraquíes. 

Este estado de guerra que vivimos en la Venezuela 1.0 es más indeseable que una guerra formal, porque es una guerra entre hermanos, donde no hay forma de defenderse porque el enemigo no está uniformado, y donde la unidad nacional va desapareciendo con cada muerto. Pues esta guerra actual es contra nosotros mismos.

La Paz 1.0 es incapaz de generar justicia, seguridad y diálogo en la resolución de los problemas, es analógica y no procesa datos y como para dar soluciones a este grave asunto. Esto promueve la enorme desconfianza y hostilidad en la que estamos sumergidos los venezolanos, abrumados por el riesgo y la impunidad. La Paz 1.0 o no es un sistema amigable.

Así pues, la Venezuela 2.0 tiene como prioridad hacer que los venezolanos nos desenvolvamos en un estado de verdadera Paz, donde los venezolanos contemos con mecanismos para dirimir nuestros conflictos a través del diálogo y la ley.

Ello requiere de un inmenso esfuerzo, para ir a un proceso de paz en el cual se encuentre una justa y eficaz solución a cada sector de la guerra: las víctimas, los delincuentes, las instituciones del sistema de justicia, los actores políticos. Pero ir a este “proceso de paz” para construir la Venezuela 2.0 será la mejor y más rentable inversión que haremos los venezolanos en los próximos años, porque como resultado construiremos la paz para todos los venezolanos.

La Venezuela 2.0, a diferencia de la Venezuela 1.0, es un país donde los venezolanos disfrutamos plenamente la paz, no uno donde vanamente intentamos sobrevivir en la zozobra de la violencia y la delincuencia.

Prosperidad 2.0

Una sociedad próspera es aquella compuesta por ciudadanos material y espiritualmente plenos; es aquella en la que todos tenemos a disposición lo que hace falta para poder progresar hasta donde nuestros deseos personales lo estimen conveniente. Una sociedad próspera es aquella en que todos tenemos a disposición lo que hace falta para poder progresar. Para que a partir de nuestro esfuerzo podamos alcanzar nuestros sueños.

La Venezuela 1.0 es una máquina de necesidad y frustración. El país ha oscilado entre el 30% y el 60% de pobreza durante los últimos 50 años. El desempleo y la inflación hacen que cada vez se compre menos con lo que se gana. Cada vez más sufrimos rachas de escasez de productos básicos como la leche, el aceite o el azúcar. Gran parte de lo poco que comemos es importado cuando podríamos ser exportadores de alimentos.

Los servicios públicos han empeorado. Los hospitales entran en paro recurrentemente por falta de recursos, las escuelas se están cayendo y los profesores están mal pagados, las calles están llenas de cráteres, moverse en transporte público significa sufrir hacinamiento a diario, montañas de basura se apilan en las aceras y la luz se va a cada rato.

En la Venezuela 1.0, el que nació pobre lo más probable es que se quede pobre, porque el pobre en Venezuela está desamparado, y en vez de pensar en como desarrollarse, tiene que pensar en como sobrevivir.

Todo este desastre en que se desenvuelve la Venezuela 1.0 se produjo a pesar de haber tenido grandiosas entradas de recursos por la exportación petrolera. La corrupción y el despilfarro han hecho que todos estos recursos no se hayan encaminado al desarrollo de los venezolanos, sino a comprar unas cuantas camionetas a los que manejan los reales.

La Venezuela 2.0 rompe permanentemente con esta realidad.

En una sociedad próspera como la Venezuela 2.0 no hay pobreza. Todos los ciudadanos tienen acceso a alimentos y bienes de excelente calidad y en abundancia, gozan de servicios de salud, educación, seguridad social, seguridad ciudadana y servicios gubernamentales óptimos y oportunos, disponen de vivienda espaciosa para el desarrollo de la familia, en marco de un ambiente urbano ordenado y bien servido, cuentan con todos los servicios básicos necesarios: agua, luz, teléfono; tienen acceso a la recreación y las vacaciones, y aun les queda plata para ahorrar para el futuro.

En la Venezuela 2.0 el Estado propicia la producción de todos estos bienes y servicios por parte de los ciudadanos. Un sector privado eficiente, cuyos derechos estén garantizados por el Estado hace que los bienes y servicios en la sociedad se produzcan de manera sostenible, en cantidad abundante y en calidad envidiable y a menor precio.

El Estado, sin embargo, cumple con una misión de monitoreo y moderación de las acciones del sector privado, pues se castiga debidamente cualquier extralimitación de alguna empresa en su relación con los trabajadores, los recursos naturales nacionales y los capitales financieros de terceros.

En la Venezuela 2.0, los impuestos y los ingresos petroleros le pertenecen a los ciudadanos venezolanos, y el gobierno los administra para potenciar el desarrollo económico y social de todos lo ciudadanos. Los ciudadanos monitorean e inciden en la administración de los recursos públicos y en el diseño, implementación, ejecución y evaluación de todos los aspectos de la gestión pública.

En este contexto, los venezolanos tenemos todo lo necesario para poder progresar a partir del trabajo que hacemos en servicio a otros venezolanos, mientras que el Estado utiliza transparente y eficientemente los recursos públicos para mejorar las capacidades productivas de los ciudadanos.

La Libertad, La Paz y la Prosperidad solo son posibles juntas

El mayor cinismo de la Venezuela 1.0, es que nos exige que le cedamos nuestra libertad para proveernos de bienes y de seguridad, y lo que termina pasando es que no somos libres, estamos inseguros, y vivimos en pobreza.

La Venezuela 2.0 comprende que estos tres valores son solo posibles si están juntos, y la falta de alguno de los tres lleva a un círculo vicioso en el que acabamos sin ninguno.

En este sentido, en la Venezuela 2.0 el Estado garantizará la libertad y la paz actuando eficazmente donde haga falta, pero nunca siendo éste un agente de guerra u opresión, y promoverá la interrelación productiva entre venezolanos que lleve a una prosperidad sostenible, más allá de las dádivas manipuladoras de la Venezuela 1.0.

1 comentario »

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  1. Me encanta esta propuesta, algún día podremos tener una Venezuela 2.0 moderna y eficiente…


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